Unas Oreo,
bañadas en chocolate blanco.
Las tenía en la nevera,
para que se rompieran al morderlas,
Te engañe,
me encantan estas galletas.
Que pena no eran estas
las mentiras que debí decirte .
Como otra Oreo,
siento tu ausencia
en los segundos que caen.
Caen,
como las gotitas de sudor
que recorren tu espalda.
Caen,
como el miedo de tu amada
( no, solo deseada)
Qué pena no saber
todo esto que siento
en aquel momento.
Eres una loba
Otra Oreo?,
no serán muchas?
Que no, que no
Si es amor no engorda
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada