septiembre 12, 2005

Mi Amor

Necesito que tus dientes dejen una huella en mi piel,
como esa vacuna que tanto te excita
y que no puedo tener.

Necesito que muerdas mi carne
y te alimentes de ella.
Tus dientes repartidos por toda mi piel,
mordisco y marcas
de este amor vampiro.
Con la luna llega
y luego me deja,
Sola,
bañada en sangre.
Mi propia sangre,
de la que te alimentas.
Me curaré de día
para entregarme a tu noche.

Necesito que me muerdas muy fuerte,
que tus dientes dejen una huella que perdure,
si no eternamente
al menos unos días,
hasta que vuelvas a morderme.

1 comentarios:

Víctor Manuel dijo...

una poesía que viaja por la geografía de la vida en busca de momentos de entrega y de generosidad que deja la marca del amor tatuado no solo en la piel sino en el alma.
Víctor Manuel Guzmán