A lo lejos, en la oscuridad… Sigo con el balanceo El aire me roza la nuca, Como tu boca cuando susurra. Cálida. La luz no me deja sufrir, Sentada en la mecedora. Ya no busco, Sé lo que queda de ti. Luz Ni el cigarrillo extraño. El dolor no tiene donde agarrarse y va resbalando por mi cuerpo, Dibujando líneas del color de mi vida. Sutil sutil sutil Qué siento. Abrazada por el sol que se marcha, Entregada, busco refugio en la noche y suelto el brillo de ojos. lo vivido, y el presente. aquí, ahora. Que quiero. Esto Y el dolor, que ya no siento. |
octubre 06, 2005
La mecedora…. He vuelto.
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